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9.5.14

La puta y el cliente, historia de un viejo amor. "Apología del amor", de Juana Escabias, según Julio Fernández Peláez

Apología de amor tiene un aire a humor absurdo, que podría pasar por descendiente de lo mejor de Jardiel Poncela, y que sin embargo aparece tardíamente en la pieza, casi al final, cuando el enredo de identidades permite a la dramaturga sacar su varita mágica y el sombrero, para convertir a la puta descarada y sin empatía en un viejo amor adolescente del cliente, capaz de perdurar para el resto de los días.
            Desde un principio, la borrachera de los personajes los empuja a la invención. La invención de historias para mantener el flujo de la pasión y huir de la muerte -tal y como le sucede a Sherezade en Las mil y una noches-, pero también la invención de sí mismos. La puta y el cliente se configuran de este modo en personajes marcados por la desconfianza hacia el otro y hacia sus sentimientos. Su psicología es difusa y en gran medida retórica: Son las palabras que autodefinen las que acaban configurando personalidades exentas de intensidad emocional, pero deseosas de acabar con su brutal desasosiego cuanto antes.
            Puta y cliente devienen en un mismo tipo de persona irreflexiva y despiadada, y por este motivo se reencuentran. Lo que parecía un accidente acaba siendo un pacto deliberado que pretende redimir todos los actos fallidos, todos los equívocos, todas las mentiras, todos los excesos y todas las heridas cometidas en los otros. Lo que en un principio parece una simple transacción sexual y económica, acaba siendo un juego de supervivencia y de perpetua condena. La habitación en la que se pacta el juego, es desde este punto de vista, la expresión espacial de los infiernos personales que cada uno de los dos protagonistas viven.
            Destaca en la obra de Escabias el sentido del ritmo, y el uso de lo inesperado. La acumulación de sorpresas vaticina un final descabellado, capaz de destruir el aparente realismo con el que comienza la pieza. Y así sucede. Por lo demás, estamos ante una arquitectura dramática sobria y eficaz, capaz de generar tensión permanente con el mínimo de elementos.
            El lenguaje poco apropiado para una puta se descubre como el apropiado para alguien que no es exactamente una puta. Y lo mismo sucede con el cliente. En este aspecto, el lenguaje no sigue las mismas pautas de cambios radicales de sentido que sufren las acciones; y se muestra a sí mismo envolvente, sometido a una artificialidad que a nuestro juicio resulta innecesaria, toda vez que desvela desde el comienzo una inocencia que podría reservarse por entero al desenlace.
            Apología de amor es, finalmente, el retrato de un sociedad inmadura incapaz de verse al espejo, necesitada de la ficción para poder estimular de manera animal los centros de placer, pero inconsciente con respecto a sus actos. La mentira triunfa sobre la verdad de modo peripatético, y los seres, confundidos, a pesar de adoptar y mantener roles muy diferentes, sueñan con el acomodo y el paroxismo, a pesar de lo apologético de sus expresiones emocionales, alejadas de cualquier auténtica emoción.
Julio Fernández Peláez

10.4.13

Manifiesto capitalista para destrozar corazones, de Julio Fernández Peláez. Publicada la obra ganadora del VI Premio El Espectáculo Teatral

 

Rosa y Margarita, desvergonzada la primera y cínica la segunda, componen el cuadro de una espinosa relación al borde de la descomposición afectiva. En una vivienda que dudan si abandonar o seguir habitando, situada en una ciudad desahuciada, contaminada y vacía, las dos mujeres se ven sorprendidas por la voluptuosa aparición de lo imaginario: Mujeres fantasmales que aparecen tras el lienzo de un cuadro, o que llegan a bordo de un viejo 2 CV del 73. Imágenes oníricas y espectrales que resultan ser manifestaciones traumáticas del pasado.
La cómica disputa por el control de una situación absurda conduce a la ignorancia de unos ladridos que poco a poco se acercan y que acabarán por constituirse en amenaza cruenta. El manifiesto capitalista para destrozar corazones que esta obra esconde podría estar en la letra de las canciones que Rosa canta de manera insultante e insolente, pero más allá de una actitud asentada en la proclama, el auténtico manifiesto político habría que buscarlo en el uso desmedido de lo escatológico y en la impudicia de unas identidades pervertidas por la misma realidad social que representan.
 
Con esta obra el autor ganó el VI Premio El espectáculo teatral.
 
 
JULIO FERNÁNDEZ PELÁEZ (1963) Autor de las obras teatrales: Filamentos de tiempo (Ediciones Irreverentes, 2011), Esgotar os ollos y O chapeu do indixente (Estaleiro, 2012), Ananké (Episkenión, 2013) y Cielo naranja (Dédalo, 2013). Finalista en el IV Concurso de Dramaturgia La Jarra Azul. Desde principios de los 90 trabaja en el ámbito teatral como escenógrafo, director y dramaturgo. En la actualidad dirige la revista Núa y la compañía AnómicoTeatro.

Ha publicado las novelas: La risa del conejo, La losa baila el agua, K-mandra o la velocidad de los sueños y Gomas de borrar resplandores, y los poemarios: 1 + 1 tendiendo a 2 y Billetes transportan mensajes. Ha participado en las antologías de narrativa de Ediciones Irreverentes Hiroshima, Truman, El hombre que se ríe de todo, Asesinatos profilácticos y Microantología del Microrrelato III.

25.1.12

Manifiesto capitalista para destrozar corazones, de Julio Fernández Peláez, ganadora del VI Premio El Espectáculo Teatral

Fotografía de uso libre y gratuito: de izquierda a derecha. El escritor miguel Ángel de Rus, los dramaturgos José Luis Ordóñez (finalista) y Julio Fernández Peláez (ganador), el director de la revista El Espectáculo Teatral; Jesús Rodríguez, y la autora ganadora la pasada edición, Juana Escabias.
La revista El Espectáculo Teatral, MADFERIA y Ediciones Irreverentes, ha anunciado hoy en el teatro Alfil, dentro de la VIII edición de MADFERIA, Feria profesional de Teatro de Madrid, la obra ganadora del VI Premio El Espectáculo Teatral, con la presencia en el acto de destacados profesionales del ámbito teatral. Con la participación en el acto del director de MADFERIA, Eduardo Pérez Rasilla, el director de El Espectáculo Teatral, Jesús Rodríguez, la ganadora de la pasada edición del premio, Juana Escabias, y el editor de Ediciones irreverentes Miguel Ángel de Rus. Se ha proclamado como vencedora a la obra: Manifiesto capitalista para destrozar corazones, de Julio Fernández Peláez, autor zamorano radicado en Galicia.
Sinopsis: Rosa y Margarita están obligadas abandonar la casa que habitan, pero un baúl lleno de recuerdos y de letras impagadas se lo impide. Sus disfrazadas identidades quedan al descubierto con la imparable aparición de mujeres fantasmales, productos de lo real, manifestaciones de los más profundos y vergonzosos sentimientos. De forma progresiva, una amenaza audible y cierta se acerca a la casa. De nada servirá exorcizar la realidad con canciones anticapitalistas.

Julio Fernández PeláezBiografía: Comienza su trayectoria teatral en los años 90 colaborando como escenógrafo para diferentes compañías de teatro independiente, realizando además una intensa labor de creación en el ámbito de escena performativa. En 2007 fundó "Inaudita" para el desarrollo de proyectos de acción, y en 2010 la revista de artes escénicas "Núa". En 2011 publicó la pieza teatral "Filamentos de tiempo". En la actualidad dirige el proyecto "Teatro anómico". Es autor, además, de las novelas "La risa del conejo", "La losa baila el agua" y "K-mandra o la velocidad de los sueños".

La obra finalista ha sido
Cuestión de fe, del sevillano José Luis Ordóñez
Sinopsis:
Sonia pierde a su novio en un atentado terrorista y eso es algo que no puede comprender: él era alguien bueno y no merecía morir. Entonces, ella decide ir a una iglesia para que alguien le explique por qué Dios, alguien supuestamente bueno, permite que sucedan cosas malas. Pero la paciencia no es una de sus principales virtudes: Sonia inmoviliza al sacerdote que allí encuentra y con amenazas le demanda que, en un exiguo plazo -y con la esperanza de que eso le permita soñar el reencuentro con su novio en el Cielo-, le demuestre lo que hasta ahora nadie ha logrado demostrar: la existencia de Dios.

José Luis Ordóñez
Biografía: Publica en 2010 la obra de teatro "237", ganadora del primer premio en el XV Certamen Literario Universidad de Sevilla. La compañía TNT-Atalaya (Premio Nacional de Teatro 2008) estrena la obra. Es autor de "Un ateo en la corte del reino de los cielos", publicado dentro de la antología "Monólogos escénicos", prologada por Javier Bardem. Como guionista y director, con el cortometraje "Tarot", gana el premio RTVA a la Mejor Creación Audiovisual Andaluza; como novelista, con "Medusas", obtiene el accésit en el XIV Certamen Literario Universidad de Sevilla. Ha publicado el libro de relatos "Manhattan por el retrovisor".

El ganador se une en la nómina de premiados a: Lourdes Ortiz, Raúl Hernández Garrido, Santiago Martín Bermúdez, Emilio Williams y Juana Escabias. Dado que en pasadas ediciones las obras ganadoras se llevaron en su mayoría rápidamente a escena con gran éxito, y dada la temática fuertemente social y las formas vanguardistas de ambas obras, el jurado considera que este premio servirá para que los textos puedan ser montados con éxito. Parte de la importancia del premio estriba en la difusión de las obras entre profesionales del sector: compañías, productores, distribuidores y programadores.

Se han recibido 104 textos procedentes de 18 países:53 obras de España
15 de Argentina
8 de México y Cuba
4 de Estados Unidos
2 de Puerto Rico, Venezuela y Perú
Un premio teatral INDIGNADO

Al recibir el premio El Espectáculo Teatral, Julio Fernández Peláez ha aprovechado su discurso para recordar cuál es el verdadero mensaje de su obra teatral. "Los gobiernos democráticos no sólo disminuyen las muestras de cariño hacia los seres más indefensos sino que sale a relucir el auténtico rostro autoritario del capitalismo. Nos metieron en una feroz ficción especulativa y ahora vemos con indolencia cómo familias enteras, tantas que juntas podrían configurar una ciudad, tienen que abandonar sus casas por culpa de indiscriminados desahucios. Que no digan que el uso político de los mensajes no mata. El teatro, arte de naturaleza siempre subversiva capaz de poner en comunicación personas sensibles, no puede ni debe quedarse callado. Su función es la de construir metáforas que inciten a la reflexión; y en algunos casos, como el de la obra que nos atañe, al disentimiento, a la denuncia y a la acción."