7.9.13

XVI Feria de Teatro de Castilla y León acaba de celebrar su cita anual en Ciudad Rodrigo

Reproducimos por su interés esta información de Periodistas-es
La XVI Feria de Teatro de Castilla y León acaba de celebrar su cita anual en Ciudad Rodrigo la semana del 20 al 24 de agosto
Durante estos cinco días, la antigua ciudad amurallada de Miróbriga ha visto cómo sus calles y plazas se han llenado de colorido, músicas y danzantes, al mismo tiempo que sus teatros estrenaban una tras otra las obras seleccionadas para ser exhibidas a lo largo de la Feria.
Su imponente catedral, su plaza porticada, lugar habitual de eventos y novedades festivas, sus otras plazas, su castillo de los Trastamara y, sobre todo, su muralla fortificada a lo largo de tan diversas épocas, han sido testigos de esta fiesta teatral que cada año convoca a las compañías de toda España, pero sobre todo de Castilla y León, Extremadura y Portugal, a mostrar su oferta teatral. Allí acuden los programadores desde cualquier punto de España y Europa donde haya una sala de teatro, a fin de surtirse de novedades para la programación del curso que ahora empieza.
Durante todo el año la organización de la Feria ha trabajado para poder ofrecer lo mejor a los asistentes y hacer que de esta forma no se sientan defraudados los compradores, pues eso es una Feria de Teatro, un lugar donde se compra y se vende teatro para todos los públicos y por eso reúne cada año a más de 30.000 espectadores de todo el país, pero particularmente de Ciudad Rodrigo. Un público ferviente y muy preparado.
Obras vistas
Lovers, de Rayuela Producciones, de Castilla y León, en el Teatro Fernando Arrabal fue la pieza encargada de presidir la inauguración de esta Feria. Un musical basado en las canciones de Cole Porter, con un gran lujo de intérpretes y de vestuario, donde el objeto del deseo parece quedar lejos. De vacaciones, a cargo de Suripanta Teatro, pieza que marca la primera intervención de Extremadura en la Feria de Castilla y León, da las claves para disimular cómo nos afecta la crisis. El sótano encantado, por la Cía andaluza Teatro Mutis, es una invitación a imaginar mundos en los que dar rienda suelta a la fantasía. En la calle Madrid, en pases continuos de la mañana a la tarde, el carretón de Miguelillo ofrecía un espectáculo en miniatura para tan sólo 15 espectadores. Se llamaba La señorita Lupierre. Había que pasar de uno en uno y estarse muy quietecitos dentro, como seducidos por el misterio de la carreta. Aran Dramatica presentan Anomia, un drama exitoso sobre la corrupción dentro de los partidos.
En la calle, Sobre Rodas en la Plaza del Conde, es danza, pantomima, acrobacia, teatro gestual y ciclismo. Muy estimulante y nada contaminante. De las manos, por Teatro Lafauna, presenta un mundo en cadena donde el muñequito de Hyundai es una realidad humana. La frialdad quirúrgica de los manipuladores pone la sangre a enfriar. En el Espacio Herrasti, debajo de la torre de la catedral, Hortzmuga Teatroa, presenta Yo estuve allí y no lo contaron como yo lo vi. Un muy certero juicio sobre lo que pueden esperar las víctimas. Eva’s Show, en Los Sitios, tiene un éxito formidable y Julia, un viaje teatrástico, por Teatro clásico de Sevilla pone al alcance de los niños, con gran acierto, Los pasos de Lope de Rueda. Adormecida, por la portuguesa Teatro e Marionetas de Mandrágora, fue como un sueño, una belleza. Frankristina, por Bambalúa Teatro S.C, hace una revisión del mito de Frankenstein desplazándolo hacia la figura de una niña. Pielescallar, por el Ballet Contemporáneo de Burgos, habla de la pérdida y el duelo y lo hace muy bien. Es arte. The funanviolistas, Andalucía. Gustó muchísimo al público por el virtuosismo de las intérpretes y su espontaneidad.



En la Plaza Herrasti, el Circ Bover con su espectáculo Circ Trashumant encantaba al público con sus grandes malabares, su trapecista y su hombre orquesta. Desde Los sitios, Troula, con su Pachamama, llenó las calles de danza, pirotecnia y fuego de parte de los dioses antiguos de culturas lejanas. James on the rocks, por Trotam Teatre, mima las aventuras y actitudes del gran 007. A cidade verde e a cidade azul, por la portuguesa Zone Quorum Ballet, LDA, narra en clave de danza un precioso cuento sobre diversidad. La sirenita, por Festuc Teatre, de Lleida, encantó y emocionó al público más variopinto El sueño de la razón, por la Cía. Ferroviaria (Alicante), es una obra para adultos muy lograda que habla de los problemas de Goya con Fernando VII hasta culminar con su exilio en Burdeos, su locura visionaria y sus manías de genio viejo y sordo. No le sobra nada, que es lo más que se puede decir. By blue roses, por Rayuela Lab & The Freak Cabaret Circus, revisa la relación de los hermanos Wingfield de El Zoo de Cristal, de Tennessee Williams, a través del movimiento, el teatro físico, el circo y el audiovisual.
Passagem, por los portugueses de PIA, en la Plaza del Salvador, alude a la memoria del pasado mediante objetos suspendidos. Teatro del Azar, con Bruno XXI, da la campanada en el Claustro de la catedral. Este claustro es digno de verse por sí solo como sitio teatral por excelencia, un escenario “divino” que le va muy bien a la función ya que así tuvimos ocasión de recrearnos en su apabullante belleza. La Cía. Teatrapo, por su parte, puso en escena Sfera en el espacio Bolonia. La escenografía, muy cuidada, me recordó el cuadro La vendimia, de Goya, y lo cierto es que trata sobre la relación del hombre con la biosfera en un intento por restituir el equilibrio. La prematura muerte de un viajante, por Síndrome de clown, da las claves del subtexto trágico que lleva a la risa y a la carcajada. Una niña, por Rosa Díaz, titular de La Rous, un argumento precioso y bien desarrollado. TACHÁN, la historia del circo ilustrada, por la familia Musculini, repasa sin riesgo los avatares de la profesión. Niebla, por Garufa, es la adaptación de la obra homónima del salmantino nacido vasco Miguel de Unamuno y cuenta con la dirección del conocido actor salmantino Juan Antonio Sayagués. Respetuosa. De bestias, criaturas y perras, por Le miroir qui fume, de Aubervilliers (Francia), supuso un aldabonazo en la última tarde. Contundente. Latidos con H, por Antropía Teatro, ahonda con máscaras en los tópicos de la profesión y el caos hospitalario.


Espacio en Rosa: un respiro para los más pequeños

En el espacio en Rosa actuaron por este orden, la compañía de Teatro La sonrisa (Castilla y León), Teloncillo Teatro (Castilla y león), Eugenia Manzanera (Madrid) y We Tum Tum, con Crash Street (Portugal) para un público que va desde los 6 meses hasta los 4 ó 6 años, aunque algunos, como los Títeres de María Parrato, ofrecían también una sesión para adultos. Por falta de hueco, sólo pude ver Caminos, y quedé ensimismada con el tratamiento de los objetos que hace María-José Frías. Algo muy zen y telúrico. Si los niños se quedan así, que duerman.

Tomás Moro, una utopía


La vida de Tomás Moro con su familia, en su trabajo de Lord Canciller, como abogado, juez y en sus maravillosas obras escritas como ‘Utopía', dan mucho para decir, para jugar e investigar. Su sentido del humor, inteligencia y ojo, así como su lengua astuta me interesan y me intrigan.
Quiero contar una historia sobre Tomás, cómo fue su viaje y quién fue la gente que le marcó y le acompañó hasta el final. Una historia sobre un momento en el cual las reglas cambiaron de repente y poca gente tenía la fuerza para protestar. La vida de Tomás siempre era una lucha entre el mundo privado y el mundo público, ¡y el ultimo ‘acto' de su vida se representó delante de tanto público!    Dirección: Tamzin Townsend
Intérpretes: Tomás Moro José Luis Patiño El historiador y diversos papeles Richard Collins-Moore Doll y Alcaldesa Silvia Pe Lincoln y Gato Jordi Aguilar Erasmo y Fiscal Manu Hernández Shrewsbury Paco Déniz Lady Moro Alejandra Mayo Margaret y Ciudadano 1 Sara Moraleda Lord Alcalde y Obispo de Rochester Jesús Fuente Surrey y Bufón Betts Oscar de la Fuente De Barde José María Rodríguez

Lifting (por más que me hago, no me hallo)

LIFTING es un espectáculo para cuatro actrices de edad indeterminada, cuatro mujeres que protagonizan distintos personajes, cambiando de registro con rapidez. Posee un aire cabaretero, irónico, agridulce y ferozmente crítico. Una comedia apoyada básicamente en el humor y la empatía con el espectador.

La mujer sometida a la dictadura de las apariencias, la soledad, el abandono, el miedo a la vejez, la competencia entre mujeres, las mentiras, el desamor, el autoengaño, el egoísmo, la presión y la competencia en el ámbito laboral, la locura urbana, el ritmo de una sociedad neurótica, insolidaria y trepidante que lo devora todo.
Esta original obra gira entorno a las apariencias, concretamente a las cirugías plásticas.


MIREN IBARGUREN- ELISA MATILLA- JOSELE ROMÁN- PEPA RUS en LIFTING Por más que me hago no me hallo... Una comedia quirúrgica de Félix Sabroso y Dunia Ayaso. Producción General: Patricio Binaghi y Mariano Piñeiro - Productor Asociado: Juan Ferrín

Frankenstein, el musical, basado exclusivamente en la novela de Mary Shelley

El Festival de Mérida crece un 40% en espectadores y logra un superávit de 425.000 euros

Por su interés, reproducimos este texto del diario Extremadura Hoy

74.583 personas -cifra que ronda el 70% de ocupación de la capacidad del espacio- han pasado este verano por el Teatro Romano de la capital extremeña, 21.191 más que en la edición anterior y 32.002 más que en 2011. Además, el certamen recupera al público local y extremeño, mientras que el resto de espectadores procede fundamentalmente de Madrid y Andalucía.

Con un notable alto porque -como suele ocurrir- siempre queda algo que mejorar, el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida ha bajado el telón de su 59ª edición “revalidando” el éxito de público y el superávit económico que ya cosechara el año pasado. Y es que el balance de este 2013 se ha cerrado con un incremento del número de espectadores del 39,69% respecto a 2012 y un superávit económico de las previsiones de taquilla (donde se ha recaudado 1.493.581’60 euros), cifrado en 425.000 euros, lo que “supera en mucho” las expectativas y objetivos que se habían marcado desde la dirección.
Además, al margen del “éxito cuantitativo” que dan de sí estas cifras, con ellas también se refleja la “consolidación del modelo” del certamen emeritense y de su gestión iniciada en la 58ª edición, en la que ya se consiguió “reconquistar” al público con un aumento del 25% de espectadores respecto al 2011 y un superávit económico de taquilla con 196.000 euros. Así pues, con estos datos sobre la mesa, desde la dirección del evento cultural más importante que se celebra en Extremadura, se concluye con que “se ha acertado” de lleno en la senda abierta en 2012.
No en vano, en estas dos ediciones se ha logrado situar al Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida entre los “tres eventos culturales del verano en España”, según han certificado algunos medios de comunicación nacionales, lo que supone la consecución de otro objetivo marcado: el de situarlo como “referente en las artes escénicas de España”; a los que se suman otros fines –no menos importantes- como convertirlo en “motor económico” de Mérida y la región, tal y como muestran los datos de ocupación hotelera y el incremento de visitantes aportados por el Ayuntamiento emeritense y por el propio sector.

Todos estos datos se han ofrecido este jueves durante una rueda de prensa celebrada en Mérida y en la que han estado presentes para hacer el tradicional balance el presidente del Gobierno de Extremadura, José Antonio Monago, y laconsejera de Educación y Cultura, Trinidad Nogales, junto aldirector del certamen, Jesús Cimarro.
Ante el resultado, el Jefe del Ejecutivo Extremeño ha calificado la 59 edición del Festival Internacional de Teatro de Mérida como “un éxito absoluto”, afirmando que el certamen “se ha posicionado como una de las tres citas culturales del verano en España y, se ha convertido en un motor económico para esta ciudad y esta región, como muestran los datos hoteleros aportados por el sector”.
Para Monago, el Festival de Teatro Clásico de Mérida “vuelve a ser un referente en mayúsculas en el mundo de las artes escénicas en España”, reconociendo que una buena parte de ese éxito se debe al director del Festival, Jesús Cimarro y, anunciando que, “en octubre, propondré al patronato que él mismo sea el director de la 60 edición de nuestro Festival, que es la edición más importante”.
Además, ha subrayado que, ante los datos de esta edición, “no nos pueden dar lecciones los anteriores gestores que dejaron en la UVI el Festival, con una deuda de 4 millones de euros. Ni los que nunca pagaron impuestos, porque los años pasan y muchas veces se nos olvidan las cosas”.
Según Monago, “tampoco nos puede dar lecciones nadie de cómo se apoya al teatro extremeño porque nunca antes había estado al mismo nivel que el resto de obras. Y nunca dos obras del Festival tenían que ser obligatoriamente extremeñas como ahora”.
De esta forma, el Presidente Extremeño ha recalcado que “nunca una edición tuvo tanto éxito”, agradeciendo “la respuesta del público por su asistencia y apoyo al Festival de Teatro Clásico de Mérida y a la Cultura de calidad”.
Mientras, la consejera de Educación y Cultura, Trinidad Nogales, cree que las palabras con las que mejor se puede condensar el resultado de esta 59 edición son “éxito, rigor y eficacia”.
Además, Nogales ha indicado que el Festival ha regresado a los caminos de la “cultura con mayúsculas” y que “Extremadura se ha convertido en un escaparate” en el mundo de las artes escénicas, lo que anima a su departamento “a seguir trabajando con esa bandera”.
Por su parte, el director del Festival, Jesús Cimarro, destaca “el acierto del modelo de festival”, así como, “la recuperación de la salud” de este certamen, del que ofreció algunos datos sobre el número de espectadores que asistió a los montajes de la 59 edición y su balance económico.
Para Cimarro, la afluencia de espectadores a las actividades del certamen sitúa al Festival de Mérida, según Cimarro, como “uno de los festivales con mayor número de espectadores en todo el país”, recordando que el de Mérida “ha alimentado a muchísimos festivales que se han desarrollado en nuestro país”.
Así, ha afirmado que “el Festival de Mérida se ha convertido en un fenómeno cultural” por su “propuesta de calidad y para todos los públicos” y subrayó el hecho de que “ha recuperado al público extremeño”, es decir, “una reconciliación del Festival con su público natural”.
Y, Cimarro ha concluído que “la cultura no es un gasto sino que es una inversión”, pidiendo al Gobierno Central que “baje el IVA cultural” y, al regional, que aumente su presupuesto para la edición del próximo año.


Datos

Así pues, volviendo a las cifras, tal y como informa la dirección del certamen en el dossier de prensa que ha entregado a los periodistas, en total, las 38 funciones de los 7 espectáculos programados desde el 5 de julio hasta el 25 de agosto han conseguido atraer a 74.583 espectadores, 21.191 más que en 2012. Frente a ello, la 58ª edición, con seis espectáculos pero solo con una función menos (37), se cerró con 53.392 espectadores; mientras que con respecto a 2011, “casi se duplica la cifra”, ya que contando en esa edición con la Alcazaba, el número de espectadores se situó en los 42.581.
Además, el porcentaje de ocupación obtenido este 2013 ronda el 70% de ocupación de la capacidad total del Teatro Romano en todas sus representaciones. En este punto, hay que destacar que este año, el Festival ha obtenido “tres llenos absolutos” en tres espectáculos: El Asno de Oro, Julio César y Los Gemelos, rozando cifras históricas con 2.400 espectadores un domingo o más de 2.000 un martes.
A su vez, la dirección del certamen emeritense ha destacado que algunos de los espectáculos coproducidos por el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida están siendo los “platos fuertes” de algunos de los principales festivales de teatro a nivel nacional: Hécuba, Julio César o Fuegos han pasado por El Grec, Sagunto, Olite, Olmedo, San Javier o por el Niemeyer de Avilés.
Pagar la deuda contraída
En cuanto a las cifras económicas, éstas “son igualmente positivas”, teniendo en cuenta que la recaudación de taquilla ofrece un superávit de taquilla de 425.000 euros, un beneficio que la dirección del Festival entregará al Gobierno de Extremadura, por segundo año consecutivo, para que llegue al Consorcio del Patronato del certamen con el objetivo de pagar la deuda contraída en anteriores ediciones
Por obras, el espectáculo más visto ha sido Hécuba protagonizada por Concha Velasco, con 20.166, seguido por El Asno de oro de El Brujo (11.807) y por la extremeña Los Gemelos (11.494), Julio César (10.563), Las Tesmoforias (8.806), Fuegos (6.623) y Medea del Ballet Nacional de España (5.124).
A su vez, la programación completa del Festival, los espectáculos del Teatro Romano y las actividades paralelas, ha llegado a 87.819 espectadores. Ya que a los 74.583 espectadores del teatro romano, hay que añadir por ejemplo las 2.567 personas que han acudido a los espectáculos de la Programación Off Agusto en Mérida, representados en el Templo de Diana por los alumnos del taller-montaje desarrollado por la compañía extremeña Taptc? Teatro.
También los 9.000 espectadores aproximadamente de los seis pasacalles Viriathus e Iberix contra Roma que ha representado la compañía Teatrapo por las calles de Mérida. Los 504 espectadores que acudieron a las proyecciones de películas en el Pórtico del Cine o los 360 oyentes de las conferencias de los Encuentro con los Clásicos. Así como los 805 espectadores del Teatro de Regina con el que colabora el Festival de Mérida.
Venta de entradas y origen de los espectadores
Por otro lado, el canal de venta Entradas.com, sistema de ticketing oficial del Festival, ha realizado un informe/balance en el que se recoge que ha habido un aumento general de la ocupación respecto a 2012. Los días laborales ha sido de un 61% frente al 36% de 2012, mientras que los fines de semana ha sido de un 75% frente a un 49%.
Al mismo tiempo, unos de los principales aumentos ha sido gracias a que ha habido más entradas de precio reducido, del que se han beneficiado, sobre todo, jubilados, desempleados, jóvenes, estudiantes, etc. También ha aumentado la venta de abonos, un 18% concretamente, sobre todo en los de 2 y 5 espectáculos.
Igualmente, el origen geográfico del público está encabezado por los locales, lo que podría considerarse como un “reencuentro del público extremeño con su festival” (han comprado 10.414 entradas); seguidos por los de la Comunidad de Madrid (6.504 entradas) y Andalucía (3.912 entradas). Eso sí, según aclara el certamen emeritenses, estas cifras solo reflejan las ventas por Internet a través de Entradas.com.
En esta línea, el canal Entradas.com ha realizado una encuesta de satisfacción del público con una muestra de 1.674 personas quienes han dado una alta valoración al festival y un 4.6 sobre 5 a la interpretación de los actores. Por montajes, la mejor valorada en esta encuesta ha sido Hécuba, con un 4.62; seguida de Medea, con un 4.53; Fuegos, con un 4.27; Los Gemelos, con un 4.25; El asno de oro, con un 4.23; Julio César con un 4.18; y Las Tesmoforias, con un 3.79.
Repercusión en medios de comunicación
Dentro del balance realizado, la 59ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico y la segunda edición de los Premios Ceres de Teatro han conseguido “duplicar” su repercusión en los medios de comunicación respecto a los datos de 2012. Además, la mayoría de las noticias aparecidas hablan de la acertada programación y del éxito de público y crítica.
En este caso, han sido un total de 2.218 noticias publicadas en distintos medios impresos (900 frente a las 505 en 2012), online (691 frente a las 182 de 2012) y audiovisuales (494 cortes en radio –frente a los 407 del año pasado- y 133 piezas en televisión –frente a las 44 aparecidas en la pasada edición), todas ellas frente a las 1.100 cosechadas publicadas en la 58ª edición.
La audiencia total de estas noticias aparecidas entre lectores, oyentes y espectadores, suma un total de 233.930.000; de los cuales 171.256.000 han sido lectores de prensa escrita; 35.172.000 oyentes radiofónicos; y 27.502.000 telespectadores.
Por tanto, desde la dirección del Festival destacan que si se cuantificara económicamente todos estos espacios que este evento ha ocupado en los medios, el total tendría un valor de 5.670.781 euros, de los cuales 2.735.250 euros sería en prensa escrita; 1.827.121 euros en radio; y 1.058.410 euros en televisión, datos todos ellos recogidos y valorados por una empresa especializada en seguimiento y audiencias de medios.
Al margen de esto, la presencia del Festival en las Redes Sociales también ha crecido. Un año más se ha centrado, principalmente, en Facebook, Twitter, Instagram y Youtube, estos dos últimos se han estrenado este año. En todas ellas se ha experimentado un crecimiento exponencial en el número de seguidores. En Twitter, el número de seguidores ha aumentado en unos 1.300 en dos meses de actividad permanente y los vídeos de Youtube de esta edición han obtenido 9.588 reproducciones.
Teatro accesible
Dentro del balance realizado a la 59ª edición, cabe recordar que durante la duración del Festival, a lo largo de las 8 funciones accesibles realizadas, se han proporcionado servicios de accesibilidad a un total de 88 personas, que han utilizado algún tipo de ayuda técnica, contabilizadas y atendidas personalmente en los puestos de información. Existe asimismo un número de usuarios indeterminado que ha asistido a las sesiones accesibles debido a la inclusión del subtitulado entre los servicios del festival.
Templo del Teatro
Por otro lado, en el Templo del Teatro se han representado tres montajes teatrales: la comedia Rudens, de Plauto, del 16 al 19 de julio; la obra infantil y familiar Troya, del 23 al 26 de julio; y la tragedia Electra, de Eurípides, del 30 de julio al 2 de agosto. En sus cuatro días, Rudens fue vista por un total de 1.029 personas, lo que supone un 95% de ocupación; a Troya acudieron 789, lo que supone el 79% del aforo; y a Electra acudieron 749 espectadores, un 75% de ocupación.

26.8.13

Entrevista a Alejandro Colubi sobre el cierre de teatros

-¿Cómo profesional del teatro, qué sensación tiene con la noticia del cierre de tres salas y la posibilidad de que en el resto de año puedan cerrar más salas?
-La sensación es de impotencia y de desolación. Impotencia por ver y padecer la incompetencia de unos políticos (inservibles a todo lo que no sean ellos mismo y sus chiringuitos de casta) y no poder hacer nada para cambiarlo. Desolación, porque estamos ante la desaparición anunciada de un sector (el privado) que es el motor general del Teatro, y porque lamentablemente van a cerrar o desaparecer bastantes teatros más.
 
 -¿Los empresarios teatrales sienten que hay competencia desleal por parte de las administraciones públicas? ¿Por qué?
-No solo sentimos la competencia desleal, sino que la padecemos. Hay tal invasión de espacios y de ofertas, con el dinero de nuestros impuestos, que en vez de ser complementarios y crear sinergias conjuntamente, se están convirtiendo en nuestros sepultureros y tienen las miras tan altas que no se dan cuenta que nuestra destrucción será la suya también.
 -¿Qué medidas concretas (y realizables) demandaría al Estado Central, Comunidades Autónomas y Ayuntamientos para que la industria teatral pueda sobrevivir con dignidad?
-Bajar el IVA al 2.5% para las 140 primeras funciones, y el 5.5% a partir de la representación 141 (como en Francia).
- Que los locales de Teatro estén exentos del IBI como “templos” de la cultura, dado que por calificación urbanística no pueden ser dedicados a otra actividad.
- Que las inversiones en cultura y principalmente en Teatro gocen de exenciones como las “empresas estratégicas” y las de bienestar general.
- Que nos ayuden a crear un fondo común para las producciones, equivalente al de Francia.
-Quizá pueda parecer una pregunta ingenua, pero ¿qué colaboración han tenido por parte de la todopoderosa SGAE los empresarios teatrales en estos años para hacer viable su trabajo?
-Por parte de la SGAE no solo no hemos tenido ningún tipo de ayuda sino que por el contrario han invadido, como elefante en cacharrería, el campo de la exhibición con dinero que no les pertenece.
Por otra parte están intentando, en plan “bolchevique” crear un impuesto de pagos mínimos para aquellos locales que precisamente facturen poco. Es decir, para apuntillar el que está moribundo

Alberto San Juan, Autorretrato de un joven capitalista español

“Vuelvo al Alfil en otoño. Ya he estado en el Central de Sevilla y en el BARS de Barcelona. Y tengo otros diez bolos. Creo que va a ir bien, pero si no hay teatros, lo puedo hacer en una casa okupada” 

Alberto San Juan ha roto esquemas con su “Autorretrato de un joven capitalista español”. No es que haya rediseñado la vanguardia escénica: es que ha decidido poner en pie un texto político que no ofrece segundas lecturas ni simbolismos. Es una auténtica patada de realidad en la boca, algo, por otra parte, absolutamente necesario en estos tiempos oscuros que vivimos.

- ¿Cómo se te ocurrió este “ajuste de cuentas”?

- Yo no lo considero un ajuste de cuentas. En realidad, yo crezco con un mito, con un relato de mi sociedad que ofrecía demasiadas zonas de sombra y con este nuevo capítulo de la lucha de clases llamado crisis, esas zonas de sombra empezaron a llamarme más la atención. Empecé a plantearme qué era lo que había pasado para que hayamos llegado a esa situación.

Hay que tener en cuenta el contexto internacional en su conjunto. España tiene unas cuestiones específicas muy claras: la Dictadura y la Transición, que son dos etapas de la historia que conducen al presente que estamos viviendo.

- “Autorretrato…” ofrece un gran número de testimonios sacados de libros con los que explicas casi una teoría de la conspiración generalizada. ¿Qué libros han sido fundamentales para elaborar tu discurso, que yo no considero obra de teatro, sino ensayo divulgativo o conferencia…?

- Hay muchos. Entre ellos, “Soberanos intervenidos”, de Joan Garcés; “La CIA en España” y “La sombra de Franco en la Transición”, de Alfredo Grimaldos; “Ricos por la patria”, de Mariano Sánchez Soler; “Las fosas de Franco”, de Emilio Silva y Santiago Macías o “Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero”, de Vicenç Navarro y Juan Torres López.

Siempre ha habido bibliografía, pero los grandes medios de comunicación están al servicio del Sistema y el Sistema no es democracia, es explotación. Es una oligarquía que explota al conjunto de la ciudadanía. El franquismo se hizo para eso, porque la República era un sistema que, sin ser revolucionario, pretendía redistribuir la riqueza. La Transición, evidentemente, aumentó la cobertura social, la sanidad, la educación, etc. en unos mínimos para cumplir los estándares europeos para poder estar en el Mercado Común Europeo y en la OTAN, pero en ningún momento se planteó otra cosa que servir a los mismos intereses a los que habían servido en el franquismo.

En esta investigación apresurada los libros no han sido las únicas fuentes. He mantenido entrevistas personales con gente que vivió activamente aquella etapa o que la ha estudiado

- Efectivamente: en tu alocución cuentas una anécdota de Juan Margallo –“nuestro” Juan Margallo–, que tuvo una reunión con Felipe González mucho antes de ser presidente del gobierno…

- Hoy sé que vivimos gobernados por una mafia criminal compuesta por una serie de oligarquías que son las mismas a las que servía la dictadura franquista y las creadas después de la Transición a partir de la traición de las cúpulas de los partidos de izquierda –fundamentalmente el PCE y el PSOE– a sus votantes y militantes.

- ¿En qué consistió esa traición?

- En que aceptaron el pacto que les proponía la oligarquía franquista para seguir beneficiándose del sistema. Un colaborador absolutamente necesario fueron los medios de comunicación, entre ellos, y de forma muy destacada, el diario considerado progresista y democrático emblemático que es El País, que realizó una labor fundamental a la hora de crear y hacer sólido el mito de la Transición.

Como siempre, el problema son las cúpulas, los directivos, porque en El País han trabajado y siguen trabajando periodistas maravillosos, a pesar de que en el ERE reciente se cargaron a muchos de ellos. Y entre la militancia del PSOE, y del PCE, habrá muchos auténticos demócratas, pero en las cúpulas no los hay.

Yo he votado siempre a Izquierda Unida, pero creo que el PCE debería hacer una biografía crítica cuanto antes, para ganar en credibilidad.

- ¿Y qué solución tenemos? El 15-M no quiere entrar en el “juego” parlamentario (hay una parte del movimiento que sí), pero carece de los apoyos económicos necesarios para hacerse escuchar masivamente.

- Cada vez hay más voces que reclaman una alternativa electoral al margen de los partidos tradicionales. La alternativa es construir una sociedad ajena a las cúpulas empresariales, financieras, políticas y burocráticas. En esta oligarquía mafiosa incluyo, por supuesto, a la Iglesia. A la cúpula de la Iglesia. Porque conozco curas de barrio que entregan, realmente , su vida para ayudar a la gente que no tiene y para luchar por una sociedad más justa. Pero la cúpula de la Iglesia es tan mafiosa como la de los partidos o los bancos o de la mayor parte de las instituciones españolas, como el Tribunal Constitucional, el Tribunal de Cuentas o el Consejo General del Poder Judicial, que son cúpulas corruptas, fruto de un pacto corrupto.

Esa mirada al pasado es necesaria. El PP –y el PSOE– está en contra de volver la vista atrás a la República o a la Dictadura. ¿Por qué no quieren mirar al pasado? Porque no quieren que entendamos el presente. Porque si comprendiésemos el presente les mandaríamos a todos al juzgado: a Felipe González, a Alfredo Pérez Rubalcaba, a Mariano Rajoy, a José María Aznar, a José Luis Rodríguez Zapatero, a José María Rouco Varela, a Emilio Botín, a Isidro Fainé… Son cuatro gatos, pero nos tienen jodidos.

- ¿No tienes miedo?

- Siempre he sido bastante inconsciente, pero si lo digo no es porque yo sea el que descubre nada. Un señor como Antonio García Trevijano, bastante importante en la historia de este país, amigo del Rey en su día y fundador de la Junta Democrático de España, lo ha dicho siempre: esto no es una democracia. Evidentemente, no se le ha dado espacio en los medios…

- ¿No temes las represalias económicas, al estar la contratación de buena parte de los espectáculos teatrales en manos de los ayuntamientos, con una gran mayoría de ellos en manos del PP?

- Es que hay que plantearse otra cosa: hay que hacer el teatro de otra manera, el cine de otra manera, el periodismo de otra manera… Estamos asistiendo a la caída en picado de las instituciones tradicionales, entendido “tradicional” en el sentido de nacido en la Transición. El País, El Mundo o el ABC se van a ir a la mierda. Están cayendo y están surgiendo alternativas periodísticas donde se puede leer información algo más veraz, menos sometida a intereses. Están en Internet, los medios digitales. No digo que sean ideales: la historia del diario Público es muy siniestra, pero, una vez más, por su cúpula. Fue un cierre interesado, por los patrones. De ahí surgieron media docena de medios alternativos, entre ellos la revista Mongolia, que tiene al final unas páginas de información. lamarea.com, eldiario.es, público.es, infolibre.es… Puede haber intereses detrás de esos medios, no digo que no; hay, incluso, quien dice que está detrás el PSOE, no lo sé, pero en esos medios se puede leer información alternativa, así como en medios de otro tipo como kaosenlared.net o rebelion.org.

Y lo mismo sucede con el teatro. Hay otra forma de hacer teatro.

- “Autorretrato…” ha estado en el Alfil en junio. ¿qué otros planes hay con la función?

- En principio, volver al Alfil en otoño. Ya he estado en el Central de Sevilla y en el BARS de Barcelona. Y tengo otros diez bolos. Creo que va a ir bien, pero no me hacen faltan teatros: puedo ir a lugares alternativos.

- De hecho, se estrenó en la Sala Triángulo, ¿no es cierto?

- Si, pero si no hay teatros, lo puedo hacer en una casa okupada. Por primera vez en mi vida he estrenado un espectáculo sin haberlo ensayado nunca y sin haberlo terminado… Cada semana sigo escribiendo y va cambiando. Va teniendo una estructura fija, pero abierta a múltiples variaciones. ¡Hay tanto de qué hablar! Unos días hablo más de la Iglesia, otro día más de los bancos, etc.

Hablo también de mi propia experiencia y de cómo he ido abriendo los ojos desde hace tiempo, hasta que los he abierto definitivamente ahora, cuando me afecta directamente en los ámbitos más íntimos de mi vida, porque cómo se viva en la sociedad en la que vivo condiciona cómo vivo yo personalmente.

Evidentemente estoy interesado en que haya una sociedad libre y justa, porque a mi me gusta, básicamente, rascarme los huevos y gozar de la vida. Y para que eso suceda hace falta libertad, igualdad y fraternidad. Y por eso estoy dispuesto a sumarme a una lucha colectiva.

Desde la Transición, la sociedad no se había articulado tanto en la reivindicación de sus derechos como hoy en día. En la Transición la violencia del estado, la propaganda de los medios y la traición del PCE y del PSOE desconvocaron la movilización social. Pero hoy en día todas esas estructuras han quedado al descubierto por su falta de honestidad.

A todo esto, me planteaba, como algo muy importante, la intención… cómica. Porque un efecto terrible de la falta democracia y de la miseria que provoca es la posibilidad de caer en la amargura o en el dogmatismo, y el humor te salva de ambos peligros.

La cultura y el tiempo que nos queda. Artículo de Xavier Mercé

Con frecuencia la gente de la cultura se comporta como una élite social. Nos cuesta entender la mirada ajena, comprender la extrañeza con la que tantas personas nos observan, poco predispuestas a concedernos el minuto de gloria que exigimos en cualquier conversación o la aceptación inmediata de nuestras reivindicaciones.
Somos pajaritos que vuelan al ritmo de una historia gloriosa, sin recordar que lo único que nos justifica es un constante y trabajoso compromiso social.  No es gratuito el comentario. Si alguien quiere tomarse la molestia, les recomiendo que lean el último libro de Antonio Muñoz Molina “Todo lo que era sólido”, un contundente mea culpa que no puede dejar indiferente a ningún miembro de este plenipotenciario sector cultural que hemos desarrollado en la España democrática.

Confieso que empecé el libro buscando alguna justificación legítima que pudiera perdonar la parte que me toca en este proceso de destrucción que hemos sometido al autentico sentido de una política cultural. Confieso igualmente que me rendí rápido a la evidencia, reconociendo en múltiples pasajes del libro situaciones cercanas de las cuales fui cómplice, más por omisión que por actuación, pero cómplice al fin y al cabo.  Los procesos de reinvención deben empezar con un momento de autocrítica; no se vale el “y-tú-más” o el “efectivamente-algunos-lo-hacían”. La historia da argumentos a los que quieren cambiarla y eso vale para los progresistas y para los reaccionarios.

Más allá del IVA y de los recortes presupuestarios que a veces parecen gozar de una alta comprensión popular (no olvidemos que, lamentablemente, la cultura no es materia de consumo ni goce mayoritario), lo que se está debatiendo en estos momentos es el papel que la cultura juega en nuestra sociedad. La subida del IVA ha destrozado los justísimos encajes económicos de un sector empresarial muy precario y los recortes presupuestarios han puesto en evidencia un sector creativo que apenas ha dedicado atención a la necesidad de justificarse ante un público real o, si se quiere, que poco se ha preocupado de crear un consumo creciente. Empresas pobres y creadores con cierta tendencia al ensimismamiento, al autismo artístico y al sindicalismo vertical que justifica un statu quo exento de  crítica y con nulo contraste social.

Por supuesto que hay excepciones: muchas, afortunadamente, aunque éste no es el tema de debate. La excepción en el escenario cultural español es lo que triunfa, no lo que fracasa, lo cual debería ser, a todas luces, el primer elemento de debate en todo encuentro cultural.

El problema de la cultura en España es que la derecha conservadora (y elimino con ello a la extrema derecha rancia y reaccionaria) con la cobertura intelectual de algunos liberales influyentes, no cree que el Estado deba soportar económicamente la producción de contenidos culturales ni que el mantenimiento de un programa de servicios culturales amplio sea una prioridad política. Esa idea, en la misma medida que la contraria fue un signo de identidad de la izquierda progresista (y elimino con ello la izquierda planificadora y estajanovista), crea inevitablemente discurso.

Y ahora el discurso es liberalizador, nos remite al mercado y nos convierte en un sector económico que se justifica en la medida que consigue vender sus productos o desaparece en la medida que no lo consigue. A juicio de esta visión política hay, evidentemente, pequeños escenarios en los cuales el papel del Estado no debe discutirse (dentro de los límites de la viabilidad presupuestaria) que no son otros que aquellos que nos homologan al común denominador internacional y al mantenimiento patrimonial: la opera, los grandes museos de arte, las bibliotecas…

No somos ajenos a este debate ideológico. De hecho, se venía venir. Durante algunos años el Partido Popular estuvo preparando un contundente programa de inhibición cultural con argumentos razonablemente sólidos como la evidente ineficacia de algunos programas de subvenciones, la escasa rentabilidad de algunos sectores o los mecanismos alimenticios de ciertas prácticas culturales. La tendencia extendida en municipios y gobiernos autónomos en convertir la cultura en fiesta, fasto y representatividad identitaria era, por contra, un modelo de actuación aplaudido por el sector artístico y muy escasamente juzgado con ojos críticos. De hecho nunca abrimos la boca para impedir lo que elaboraba la derecha, ni tuvimos las agallas de cuestionar lo que practicaba la izquierda.

Analizar lo que está sucediendo con la cultura española, el alejamiento creciente de toda centralidad política y la falta de interés social que genera en momentos de crisis, evidencia un  profundo fracaso intelectual y sectorial. Por ello afirmo que, técnicamente y a medio plazo, la derecha española ha ganado la primera batalla.

Pero aún aceptando los errores cometidos que son muchos y graves y sabiendo que la autocrítica imprescindible para refundar nuestro sistema cultural aún está por hacer, afirmo igualmente que el debate real no es técnico sino ideológico y que una sociedad que no consiga articular un sector cultural amplio y estable muere de inanición, secuestrada por los demás (otros sistemas culturales realmente amplios y estables) y no progresa social ni económicamente. La cultura tiene la palabra. Puede tomarla o puede esperar  que las cosas vuelvan a un lugar al que nunca debieron llegar. Esa es la cuestión.

Incluso aceptando que el mercado se convierta en el arbitro de nuestra vida cultural (que no es mi caso), la cultura necesita una política sectorial. Hay centenares de elementos que la cultura no puede resolver por si sola a poco que conservemos una cierta preocupación social y mantengamos vigentes los sagrados principios del Estado del Bienestar y este debate sobrepasa, de mucho, la legítima reivindicación de la ayuda pública o el pago puntual de una subvención.

La crisis apela a la cultura y exige que su voz, seca o ronca, original o penitente, se alce sin dilación y reivindique su contribución al progreso social. No sobra el tiempo; a poco que callemos otros ocuparán nuestro espacio llenándolo de imaginarios ajenos doblemente eficaces y contundentes, sin dejarnos, también lo afirmo, capacidad de reacción.

I Premios del Teatro Andaluz

En esta primera edición se concedieron premios de honor a Salvador Távora y La Cuadra de Sevilla y a la Hospedería de Palma del Río, epicentro de la Feria de Teatro en el Sur

La Asociación de las Artes Escénicas de Andalucía ha querido situar en el marco de la trigésima edición de la Feria de Teatro en el Sur –que se celebra en la localidad cordobesa de Palma del Río–,la entrega de sus primeros Premios del Teatro Andaluz, cuyo principal propósito es promover y estimular el talento de los profesionales de las artes escénicas de la comunidad andaluza. 

Entre los ganadores de las diversas categorías de galardones concedidos en esta primera edición se encuentran compañías andaluzas de teatro como La Zaranda, Histrión Teatro, El Espejo Negro, Atalaya, Lavi e Bel, Producciones Imperdibles, Teatro Clásico de Sevilla, Fundición Producciones o las formaciones de danza Compañía Danza Mobile, Perros en Danza o la Compañía de Guillermo Weickert.

La gala de entrega de premios fue presentada por la actriz y cantante Paz Alarcón, se celebró en la Hospedería de Palma del Río, epicentro del veterano certamen teatral, que ha sido merecedora de uno de los Premios de Honor de esta primera edición al ser el principal escaparate de la escena teatral andaluza.

Otro Premio de Honor fue concedido al dramaturgo Salvador Távora y su compañía La Cuadra de Sevilla, “la única figura del teatro hecho en nuestra tierra que ha sabido convertir lo andaluz en un lenguaje escénico universal”, según indicaron desde la organización. En el transcurso de la ceremonia hubo también un emotivo homenaje al desaparecido Juan de La Zaranda.

Junto a los 16 galardones oficiales y los dos honoríficos, la Asociación de las Artes Escénicas de Andalucía concedió una Mención Especial  a Lola Marmolejo y a la compañía Bastarda Española “por el fenómeno teatral que constituye la obra ‘Estrella sublime’, que se lleva programando ininterrumpidamente desde hace doce años, consiguiendo un arrollador éxito de público”.

 


Listado de ganadores: 

 

- Espectáculo de Teatro: “El régimen del pienso”, de La Zaranda

- Espectáculo de Danza: “Material inflamable”, de la Compañía de Guillermo Weickert 

- Espectáculo Infantil: “El bosque de Grimm”, de La Maquiné                            

- Autor dramático: Eusebio Calonge, por “El régimen del pienso”, de La Zaranda

- Coreografía: Fernando Lima, por “Una ciudad encendida”, de la Compañía Danza Mobile

- Dirección: Ángel Calvente, por “La venganza de Don Mendo”, de El Espejo Negro

- Música: Emilio Goyanes, por “Cabaret Popescu”, de Lavi e Bel

- Escenografía/Espacio escénico: Vicente Palacios, por “Tomar partido”, de Fundición Producciones

- Diseño de vestuario: Curt Allen Wilmer, por “El buscón”, de Teatro Clásico de Sevilla

- Iluminación: Alejandro Conesa, por “Celestina, la Tragicomedia”, de Atalaya

- Actriz Protagonista: Gema Matarranz, por “Teatro para pájaros”, de Histrión Teatro

- Actor Protagonista: Manuel Salas, por “Teatro para pájaros”, de Histrión Teatro

- Actriz de Reparto: Nerea Cordero, por “Cabaret Popescu”, de Lavi e Bel

- Actor de Reparto: Piñaki Gómez, por “Cabaret Popescu”, de Lavi e Bel

- Intérprete Femenina de Danza: Lucía Vázquez, por “Viaje a la Luna”, de Producciones Imperdibles

-  Intérprete Masculino de Danza: Manolo Cañadas, por “Oye, Yoe”, de Perros en Danza

Feria de Teatro de Castilla y León, puente privilegiado entre Portugal, España y Francia

Del 20 al 24 agosto Ciudad Rodrigo vuelve a convertirse en la capital del mercado de las Artes Escénicas. La Junta de Castilla y León, entidad que organiza la Feria desde la consejería de Cultura y Turismo, ampara una vez más éste proyecto con el fin de apoyar la promoción, la difusión, la formación, la creación de empleo y la estimulación de las industrias culturales en lo que será ya la 16ª edición del evento.
La Feria de Teatro de Castilla y León constituye un estímulo de oportunidades creativas, educativas y de negocio convirtiéndose cada vez más en un referente clave para el mercado. Ciudad Rodrigo es respaldada año tras año por un mayor número de visitantes; en 2012 contó con más de 33.000 espectadores y cerca de 200 profesionales acreditados. Es un proyecto atractivo tanto para el profesional de las artes escénicas como para el público en general.
La 16º edición de la Feria se fundamenta en espectáculos de múltiples disciplinas y formatos, con lenguajes escénicos muy diferentes y una presencia creativa contemporánea muy importante, con la intención de ofrecer a los profesionales de las artes escénicas un amplio abanico de posibilidades adecuándose a las características de su programación. Se ha realizado una selección entre 825 propuestas que avalan un alto interés por estar presente en esta Feria.
La Feria de Teatro de Castilla y León continúa apostando por mantener una franja de programación importante destinada a público infantil y familiar; un bloque sólido de teatro de texto para público joven y adulto que abarca desde propuestas de teatro clásico al teatro más contemporáneo; una gran presencia de teatro cómico, a la que se añade casi un tercio de la programación dedicada a las artes de calle, complementándose con teatro de objetos, instalaciones artísticas, danza contemporánea y nuevo circo.

Ciudad Rodrigo en nuevo marco internacional

Además este año, a partir del mes de Julio, la Feria de Teatro de Castilla y León, comienza una nueva etapa fundamentada en la alianza de colaboración de tres ferias y festivales de Artes Escénicas del occidente europeo, que unen sus esfuerzos para crear una plataforma de comercialización de las artes escénicas y para la creación de nuevos públicos. Así surge la RED ESMARK (European Scene Market) una confluencia de intereses entre el Festival Internacional de Expresión Ibérica de Oporto (FITEI), el Festival Don Quijote de París y La Feria de Teatro de Castilla y León, a través de la cual la Junta de Castilla y León lidera ésta iniciativa financiada por la Unión Europea dentro del Programa Cultura y se desarrollará en el periodo 2013-2015. Las acciones enmarcadas en el ESMARK pretenden a promover la globalización de la contratación de las propuestas de las compañías de artes escénicas y a la contribución al desarrollo del mercado mediante la creación de un mercado virtual; también contribuirá al conocimiento y contratación de producción europea mediante la circulación de información de profesionales de las artes escénicas; y la creación de demanda de productos escénicos mediante la formación de nuevos públicos.

 Un tercio de la programación nace en Castilla-León




La 16ª edición de la Feria se configura como un escaparate que ofrece las últimas producciones escénicas de las principales compañías de Castilla y León, un tercio de la programación proviene de ésta comunidad; una presencia importante de compañías de Portugal y Extremadura, y una cantidad apreciable de compañías que pertenecen a Galicia y Asturias. Participa también Francia.

Cerca de 40 compañías profesionales se darán cita en Ciudad Rodrigo, presentando sus últimas producciones escénicas -la mayor parte de las propuestas apenas llevan un año en los escenarios-, otras incluso han apostado por la Feria para su estreno absoluto, en un viaje que nos lleva a confrontar compañías emergentes, con otras con más de 20 años en su trayectoria.
Por parte de Castilla-León se exhibirán entre otros, la última producción del Ballet Contemporáneo de Burgos “Pielescallar”, “Lovers” el trabajo con el que Rayuela Producciones Teatrales celebra sus 25 años sobre los escenarios, o el estreno absoluto de su espectáculo para bebés de Teatro La Sonrisa, “Ponpóm”. También estreno absoluto será el trabajo de los andaluces “The Funamviolistas”, o el de Eugenia Manzanera con “Corporeoooh!”.  Portugal presenta también sus últimas producciones de la mano de entre otras, de la compañía Marionetas do Mandrágora con “Adormecida” o la compañía de danza Quórum Ballet con “A cidade verde e a cidade azul”, y el estreno en castellano de “Edipo” de la conocida compañía do Chapito. Extremadura trae el estreno también de Teatrapo, “Sfera” y la comedia “De vacaciones” de Suripanta Teatro, a la que también se puede añadir la de los catalanes Bramant Teatre con “The Eva´s Show (El show de Eva)” o lo último de Síndrome Clown “La prematura muerte de un viajante”. Todo esto lo completa un gran abanico de propuestas diferentes para todos los públicos que tendrán cabida en espacios singulares y atractivos que se enmarcan dentro del patrimonio monumental de Ciudad Rodrigo, la “Ciudad-teatro”.
La Feria va más allá de la concepción de mercado, en tanto y cuanto acoge un completo programa de actividades complementarias tanto para profesionales, con coloquios, presentaciones, encuentros y jornadas de formación, como para el público con las iniciativas de Escuela de Espectadores o el programa de animación y pedagogía teatral DIVIERTEATRO.
Como cada año, Ciudad Rodrigo abre mucho el mercado de compañías y productoras españolas y es un punto privilegiado de entrada a Portugal (y este año, además, a Francia). No sólo es una apuesta interesante para el público, sino que es una importante herramienta para el profesional que pretende salir de los circuitos españoles y ampliar sus públicos. 
 Toda la información en http://www.feriadeteatro.es/indexpc.asp

Cierre de teatros y modelo de sociedad, editorial de Miguel Ángel de Rus

En Madrid acabamos de dar sepultura a tres teatros: Arenal, Arlequín y Garaje Lumière. No es un caso extraño: cierran pequeñas discográficas, editoriales y distribuidoras literarias, cines… Habrá quien diga, con aires liberales, que la vida es dura y que ya avisó Darwin que sobreviven las especies que se adaptan al medio, pero los mismos que lo afirman se contradicen cuando hacen leyes que favorecen a las grandes superficies comerciales en detrimento del pequeño comercio, han salvado con dinero público a la banca de su nefasta gestión y van a hacerle un aeropuerto que cuesta 230 millones de euros a un tipo de dudosa honestidad que va a construir –parece- un casino en Madrid. (Incluso le van a cambiar la Ley para que sus usuarios si puedan fumar en espacio público, a diferencia del resto de los ciudadanos). No es, por lo tanto, un problema de supervivencia, sino de modelo de sociedad, un problema político.
   Revisando datos, parece ser que en 1965, en Madrid, en plena dictadura, había 21 teatros abiertos. En la actualidad hay 22 teatros y 10 salas alternativas asociadas (mínimo con 2 años de programación continuada). Dado que la capacidad de las salas alternativas es muy pequeña, podemos ver que no se ha avanzado mucho con respecto a aquellos ominosos años. Y que empezamos a retroceder.
   Como es lógico, el problema de estos teatros no es directamente achacable al Estado, porque han influido diversos factores, pero sí es un síntoma del modelo de sociedad por el que han apostado la mayoría de los españoles. Por ahora, el Gran Teatro del Liceu ha presentado un ERE para poder sobrevivir. No es un problema de Madrid, ni exclusivo de las empresas teatrales, sino de toda España y del modelo de sociedad.
   Afirma Alejandro Colubi, Presidente de la Asociación de Empresarios de Locales de Teatro, que estos cierres no serán los últimos de la temporada, calcula al menos cinco cierres más. Resulta creíble, para la cultura no hay ayudas, se le sube el IVA, a la industria teatral nunca se la ha logrado incluir en los sistemas educativos, y a las empresas culturales no se les permite tener deudas millonarias. ¿Cómo se puede vivir en un Estado que permite a sus clubes de fútbol y a sus SAD tener una deuda de 3.600 millones de euros -752 de ellos a Hacienda y 16,6 millones a la Seguridad Social- y no tiene ni dinero ni planes para la cultura, en este caso para la industria del Teatro?
Según Alejandro Colubi, de cada 25 euros del precio medio de la entrada, 10 se van en impuestos y en pagos ajenos al teatro. ¿Hay alguna razón para que sean quienes menos tienen quienes más aporten al Estado? ¿Revisamos los pagos de IRPF de las grandes fortunas del país para ver quién mantiene el Estado? Sería curioso constatar que paga muchos más impuestos un productor teatral que Google, las casas de apuestas deportivas en Internet, o un señor que manda coser en condiciones de esclavitud a mujeres y niños del tercer mundo.
   La comparativa del IVA que paga el teatro español con respecto a diversos países civilizados es demoledora: España 21 por ciento, un cero por ciento en Rusia, entre el 2 y 3 por ciento en Suiza, Francia y Luxemburgo, y entre el 6 y el 9 por ciento en Holanda, Suecia, Bélgica, Alemania, Turquía, Finlandia, Grecia e Irlanda.
    Parece que los ciudadanos no vamos a despertar hasta que no tengamos teatros ni cines a los que ir ni libros que leer. Pero todo se habrá hecho con respeto a las leyes del mercado que es –muy mayoritariamente- lo que los españoles quieren, o así lo manifiestan en las urnas.

Enrique IV, de Pirandello


Hace afirmar Pirandello a su Enrique IV "Confiar en alguien, eso sí es realmente cosa de locos". Es una de las grandes enseñanzas de esta comedia/tragedia dedicada a la traición, a la mentira, a los años perdidos, al terror que nos provoca la realidad. La locura es un feliz resguardo contra una realidad agresiva, repugnante a veces. ¿Es el Enrique IV emperador medieval el loco o lo son todos los demás? ¿Son locura sus ropajes, sus vivencias, sus fantasmas, o somos los cuerdos quienes dejamos escapar la vida? Los amigos de juventud de este Enrique IV entran en su estancia de aspecto gótico a perpetrar la mascarada que supuestamente le va a curar de su locura, pero ¿y si entre ellos se encuentra el culpable de la misma? ¿No será locura la de todos ellos al querer devolver a la realidad al más cuerdo de todos ellos?
 Europa se desangra por la Primera Guerra Mundial y los buenos burgueses hacen bailes de máscaras, se traicionan, juegan a ser dignos, como eternos adolescentes.
Nuestro Enrique IV es un aristócrata que, tras sufrir un accidente, queda afectado en su cordura y cree vivir en la época del disfraz que llevaba en aquel momento; piensa que es el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Pero ¿está loco o de manera consciente ha ocupado el papel de un emperador para dar la espalda a la realidad que le rodea?

Luigi Pirandello
                               

(Agrigento, 1867 - Roma, 1936)
Dramaturgo, novelista, autor de relatos, ganador en 1934 del Premio Nobel de Literatura. Entre su obra dramática destacan Enrique IV, Seis personajes en busca de autor, Así es si así os parece, Cada uno a su manera, El placer de la honestidad, El imbécil o El hombre, la bestia y la virtud. En su obra narrativa destaca especialmente El difunto Matías Pascal. Individualista a ultranza y anti-jerárquico, el vanguardismo de su obra se mantiene intacto con el tiempo.

Enrique IV, por Miguel Angel de Rus

Hace afirmar Pirandello a su Enrique IV "Confiar en alguien, eso sí es realmente cosa de locos". Es una de las grandes enseñanzas de esta comedia/tragedia dedicada a la traición, a la mentira, a los años perdidos, al terror que nos provoca la realidad. La locura es un feliz resguardo contra una realidad agresiva, repugnante a veces. Basta mirar alrededor.
Escrita en 1922, Enrique IV mantiene su total vigencia, quizá por el desapego de la mirada, por esa capacidad de mezclar lo dramático y el humor más terrible. Quizá Pirandello mantuvo siempre su alma de niño y lo vio todo con ojos siempre nuevos.
 ¿Es el Enrique IV emperador medieval el loco o lo son todos los demás? ¿Son locura sus ropajes, sus vivencias, sus fantasmas, o somos los cuerdos quienes dejamos escapar la vida, escurriéndose por la manga de nuestra camisa, cometiendo la locura de no vivir cada minuto? ¿Cómo amar para siempre si el amor que en el que se ha creído está hueco, es sucio? ¿Cómo soportar la traición?
Los amigos de juventud de este Enrique IV entran en su estancia de aspecto gótico a perpetrar la mascarada que supuestamente le va a curar de su locura, pero ¿y si entre ellos se encuentra el culpable de la misma? ¿No será locura la de todos ellos al querer devolver a la realidad al más cuerdo de todos ellos?
Al reparar en los hechos, tenemos que pensar que quizá Enrique IV no sea el loco, sino el cuerdo, a pesar de estar enfrentado con un Papa muerto ya hace siglos, y que la Europa que se desangra por la Primera Guerra Mundial y el derrumbe no sólo de las fronteras, sino de todas las certidumbres, y que aún tiene tiempo para bailes de disfraces y juegos burgueses, sea la loca, la terriblemente loca en su cordura estúpida. 
Nuestro Enrique IV es un aristócrata que, tras sufrir un accidente, queda afectado en su cordura y cree vivir en la época del disfraz que llevaba en aquel momento; piensa que es el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Pero ¿está loco o de manera consciente ha ocupado el papel de un emperador para dar la espalda a la realidad de la sociedad europea que sale de la Primera Guerra Mundial? ¿Dónde está la farsa? ¿En el aristócrata que interpreta a un emperador o en su mujer y su amante que fingen ante su presencia ser personajes del mundo en el que quedó viviendo este Enrique IV? Enrique IV inspira afecto, ternura, comprensión. Es un loco, un loco de aquellos que pedía León Felipe en su poesía, un loco en una tierra en la que ya no hay locos porque todo el mundo está cuerdo, terrible, horriblemente cuerdo. La aristocracia del alma del autor se rebela en una frase de Enrique IV: "estoy curado. Sí lo estoy, no tendré ya necesidad de vosotros y seréis despedidos." Todos los cuerdos deberían ser despedidos, no merecen ni la condición de esclavos. Es la enseñanza elitista, individualista, ferozmente vital de Pirandello.
Pude ver a José María Rodero, un actor impresionante, inmenso, interpretar a Enrique IV. Hace ya décadas de aquello -creo que fue hacia el 86-, pero nunca lo olvidaré. Al tamaño gigante del personaje, Rodero unió su inconmensurable talento. Salí del teatro fascinado y más convencido aún de lo que ya lo estaba, de que los locos son "ellos, los otros". Aquel fue un momento que ilumina una vida. Por aquellos años, Rodero interpretó a Buero Vallejo, Albert Camus, Tolstoi, Ramón del Valle Inclán; después de aquellos manjares, las ofertas cotidianas de la vida nunca volvieron a hacerme sentir el más mínimo interés, sólo podían interesarme ya los genios, los seres desmedidos, aquellos a quienes la masa gris considera locos, pero que son inmortales.
Sobre Pirandello cabría decir que, como es bien sabido, su padre y su familia materna fueron fervientes anti-borbónicos (incluso pagándolo con el exilio) y defensores de la unidad democrática de Italia. No obstante conseguir expulsar a los Borbones y la unidad, Pirandello creció en una familia abiertamente decepcionada con la nueva sociedad. Es el sino de todo idealista, luchar por valores elevados y acabar encontrándose con la masa. Y de ese ambiente familiar decepcionado tras la unificación y su traumática realidad, Pirandello tomó parte de la atmósfera emocional que encontramos en sus obras. La sensación de traición a los ideales por los que se luchó y resentimiento contra la sociedad, inculcara en Pirandello la desproporción entre ideales y realidad que subraya en su ensayo L'Umorismo y que encontramos claramente en Enrique IV.

Premio Nobel de Literatura en 1934, de su vanguardista y magnífica obra nos quedan títulos como El difunto Matías Pascual, Seis y personajes en busca de autor, Así es (si así os parece), El placer de la honestidad, El imbécil, El hombre, la bestia y la virtud y, por supuesto, Enrique IV. En esta obra, y en otros títulos, encontramos su individualismo a ultranza -harto de la vulgaridad circundante-, su entierro ascético, los restos de la depresión que sufrió y una apuesta estética que sobrevive porque estuvo por delante de su tiempo.
 Pirandello estuvo "en lo alto de la pirámide" (con perdón de Kandinsky por robarle la expresión), marca uno de los momentos más altos del decadentismo en Europa, y se anticipa en el planteamiento de la absoluta relatividad de cualquier acto o idea del hombre, mostrándonos cómo ninguno de los criterios tradicionales puede ya discriminarse como racional o irracional, normal o locura, puesto que la decadencia de la ética y la estética, la pérdida de referentes, lo hace imposible. Y evidentemente, la opinión de las mayorías no podía servir de faro a alguien elitista y elevado como Pirandello.
De cuantos han descrito el humor en Pirandello, quizá el más acertado fue el que dijo que es "descarado, antijerárquico". ¿Cómo iba a aceptar jerarquías, él, que incluso cayó temporalmente en la simpatía por el fascismo, para acabar despreciando toda ideología humana?
En esta obra, además, Pirandello nos recuerda los inaceptables excesos de los Papas de la Iglesia Católica, por medio del recuerdo del paseo de Canossa: el viaje que hizo el emperador Enrique IV del Sacro Imperio Germánico, desde Espira hasta el Castillo de Canossa con el fin de ver al papa Gregovio VI (enero de 1077) para solicitarle la liberación de la excomunión. Enrique IV tuvo que permanecer tres días y tres noches arrodillado a las puertas del castillo, a pesar de la fuerte nevada, vestido sólo con una túnica de lana y descalzo para poder conseguir el durísimo perdón papal (momento de humillación del poder político al religioso que recogió con maestría en un cuadro Eduard Schwoiser.) Fue el único modo que tuvo Enrique IV de no ser depuesto por sus enemigos, que habían encontrado en el dios de los católicos un curioso aliado. El desprecio de Pirandello por las jerarquías queda bien patente al incluir el recuerdo de este ominoso paseo en su texto.
Como mensaje final de la obra de Pirandello, queda una idea: "toda realidad es un engaño". Si alguien no lo cree, que mire alrededor.